lunes, 31 de diciembre de 2007

2007: déjalo salir...

Se termina el año. Quedan pocas horas para ingerir alimentos que vencen en diciembre de 2007. Revise bien su alacena. Levante las etiquetas y dé vuelta los envases (recuerde colocarles la tapa en primer lugar) Descongele ese pescado de abril y que le haga buen provecho. ¿Sabía que incluso el champú tiene fecha de vencimiento? En caso de que decida bebérselo, le recomendamos no mezclar con alcohol. Tampoco con acondicionador. No es lo mismo el Ananá Fizz que el Sedal 2 en 1. Hága esto y luego, sin culpas ni remordimientos, sólo déjelo salir. Verá lo bien que se siente.



Feliz Año les desea a todos sus fieles lectores:

Ana lr.

Nota: Intoxicaciones MSP - tel 1722

sábado, 29 de diciembre de 2007

George el sapo _ receta para preparar una novela fast food


Ingredientes:

  • 150 gramos de Agatha Christie
  • 3 cucharaditas de George Orwell
  • 2 huevos (ligeramente batidos)
  • 1 pizca de Pulp Fiction
  • puntos y comas, cantidad necesaria.

Llevar a lectura moderada hasta que se cocinen los huevos.


Ahora pruebe usted mismo. Verá qué fácil es. Y recuerde, el exceso de adjetivos produce colesterol, hipertensión y úlcera.

Bon Appetite!

N.deA.: Ana lr. se declara tan incapaz de escribir un libro como de cocinar panchos con arroz.

martes, 11 de diciembre de 2007

¿Cualquier persona puede tener su propio blog?

Eso está a la vista. Si una rana de peluche puede hacerlo, cualquiera puede. No es necesario saber escribir. Tampoco leer. Miles de blogs en el mundo se mantienen gracias al recorte de textos escritos por otros. De lo cuál se puede inferir que los peluches con tres dedos y los niños de dos años están en condiciones de publicar ya mismo su diario electrónico.

Para conocer más acerca del sencillo arte de escribir “porque me sobraba el tiempo” yo recomiendo visitar el siguiente sitio:

http://www.piresmios.blogspot.com/


Gracias por tu pregunta. Nos ayuda a llenar este espacio.

Ana lr.

Si tengo un blog de gmail, una casilla de correo @gmail y un album de fotos también de gmail… ¿Quién tiene el monopolio? ¿Yo o gmail?

Esa es una buena pregunta. El monopolio sería algo así como la concentración en la que todos participamos para que unos pocos tengan mucho, y borren del mapa las potenciales alternativas a eso mismo que contribuimos a engrosar. Es como el control remoto universal. No se te van a perder los otros tres, pero si perdés ese, sin duda los perderás todos. En estos casos lo más recomendable es dejarse llevar por la corriente y tomarse una Coca Cola bien helada mientras chequeamos correo, y no estresarse por el hecho de tener que decidir algo, lo que sea.


Ana lr.

Y si tengo Windows XP, msn de Microsoft, un blog de gmail e instalo el Google Talk ¿Estoy participando de un oligopolio o favoreciendo la competencia?

Es como la anterior, pero con una Coca Cola y una Pepsi bien heladas.

Ana lr.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Para todos los gustos

Escena: Local de ropa masculina en concurrido Shopping. Una persona
entra a comprar. La vededora, inusualmente amable, intercepta al
potencial comprador.

-Hola
-¿En qué puedo ayudarlo?
-Estaba buscando camisas
(Hasta aquí todo bien)
-¿Tiene solamente "P"? (señala una de su agrado)
- De ese gusto
(Chan!)
-Ahhhh... (entre sorpresa y risa contenida)
-Es que nos mudamos ayer y nos faltan muchos gustos.
-Mmmm (¿por qué no dice "diseño", "motivo", "color", "estampado"?
-Pero van a venir más gustos ¿eh?
-Bueno, gracias. Muy amable.

Monólogo interior: "Qué pena. Me tuve que ir sin probar las camisas. Probar no de degustar, sino de usar. Esto es muy confuso. Mejor me voy a tomar un helado de dos diseños".

(Relato basado en hechos reales. No se revelaron los nombres de los implicados con la finalidad de preservar su integridad moral)

sábado, 1 de diciembre de 2007

¿Es ilegal aspirar el olor a goma china de Grandes Tiendas Montevideo?

Es perfectamente normal. Esta conducta es similar a la de aquellas personas que, al pasar por una estación de servicio, inhalan deliberadamente ese aroma que les produce placer. Ahora bien, si usted permanece más de dos horas en la tienda, olfateando los championes chinos, y sale sin comprar ningún producto dando tumbos contra las góndolas, podemos empezar a hablar de un principio de adicción. No se alarme. El lejano Oriente siempre ha sido objeto de fascinación, desde tiempos inmemoriales. Relájese y descanse en el Indian Outlet de Chic Parisien, que también tiene buenos precios y no produce nauseas ni mareos.

Atte.:

Ana lr.

¿Qué debo hacer si descubro a un escritor abusando de los adjetivos?

La costumbre de adjetivarlo todo es moneda corriente. No se angustie. Es probable que el narrador sienta la necesidad de mostrarle el mundo a través de sus propios ojos. Entonces la lectura se tranca, no avanza. El verbo mueve la narración hacia delante o hacia atrás. Incluso un relato puede moverse a los costados. El adjetivo, mal utilizado, termina por convertirse en la contemplación ególatra del autor. Le recomiendo el siguiente remedio casero contra la parálisis adjetival:

1) Subraye la oración o párrafo enfermo

2) Intenten decir lo mismo, pero con acciones.

3) Trate de no acumular adjetivos como en un rosario, a menos que sea un recurso para causar esa sensación de sobrecarga.

Un ejemplo práctico para terminar:

“Al mediodía hacía un calor insoportable, bochornoso. Tan agobiante era, que quedaba la ciudad desierta”

Probemos decirlo de otro modo…

“A las doce no quedaba un alma en pié. Hasta las moscas se habían retirado a dormir su siesta”

Espero haber respondido su pregunta.

Ana lr.