sábado, 29 de noviembre de 2008

Ana, ¡hay un sandwich en mi ducha!


No hay que ser todologo para darse cuenta de una nueva y nefasta tendencia: los jabones, desodorantes y demás artículos de higiene personal con “gusto” a comida.Todo parece indicar que las rosas y las hierbas cotizan en baja en la bolsa de valores de los sentidos, y el mercado pide experimentar con otras sensaciones, tan audaces como repugnantes. ¿Un jabón de yogur? Hasta el de chocolate se soportaba, pero ¿quién quiere realmente untarse de yogur sus partes más intimas? Esa moda que raya en lo perverso es la misma que inspiró el desodorante de pepino y demás cosméticos comestibles. No sabemos si el próximo paso será lanzar al mercado un shampoo de salame o la crema para manos de bondiola. ¿Cómo saberlo? Sedal duo martín fierro, con todo el poder desenredante del queso colonia y la frescura del membrillo. De sólo pensarlo se me pone la piel de caldo de gallina. Voy a tomarme un té de jazmín, sólo para llevarle la contra al último grito de la cosmética culinaria.

2 comentarios:

Ana la zacatecana dijo...

Como pones fotos?

Malu dijo...

Jajajajaja, muy buen post :D
A mi siempre me da cosa cuando ponen Shampoo de chocolate o Gel de ducha de sandía, o sea, si realmente quedo con ese olor me va a seguir las moscas :P
No daaaaaaaaaaaaaa, jeje